El Papa advierte sobre la crisis del derecho internacional y llama a una Iglesia más abierta a los jóvenes

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En su primer Miércoles de Ceniza como pontífice, el Papa denunció la guerra, la crisis del derecho internacional y llamó a la Iglesia a abrirse a los jóvenes

Ciudad del Vaticano, 18 de febrero de 2026. — El papa León XIV inauguró este martes su primera Cuaresma al frente de la Iglesia católica con una homilía marcada por un fuerte llamado a la responsabilidad moral frente a lo que describió como “las estructuras de pecado” que atraviesan el ámbito político, económico, cultural y religioso en “un mundo que arde”.

Durante la celebración del Miércoles de Ceniza —que marca el inicio del tiempo litúrgico de preparación hacia la Pascua— el pontífice reflexionó sobre el simbolismo de la ceniza impuesta a los fieles y la vinculó con las múltiples crisis globales actuales.

“Hoy podemos sentir en la ceniza que se nos impone el peso de un mundo que arde; de ciudades enteras desintegradas por la guerra; las cenizas del derecho internacional y de la justicia entre los pueblos”, afirmó en su homilía. También mencionó “las cenizas de ecosistemas enteros y de la concordia entre personas”, así como la erosión del pensamiento crítico, la sabiduría ancestral y el sentido de lo sagrado.

León XIV, elegido en mayo de 2025 tras el fallecimiento del papa Francisco, inició la jornada con la tradicional procesión penitencial en la colina romana del Aventino, desde la iglesia de San Anselmo hasta la basílica de Santa Sabina, uno de los templos más antiguos de Roma. Allí presidió el rito de la imposición de la ceniza.

En su mensaje, el pontífice subrayó que el mal no debe atribuirse únicamente a enemigos externos. “Sabemos lo difícil que resulta hoy en día reunir a las personas y sentirse pueblo, no de manera nacionalista y agresiva, sino en la comunión en la que cada uno encuentra su lugar”, expresó, al tiempo que instó a reconocer que “el mal no proviene de supuestos enemigos sino que ha entrado en los corazones”.

Aunque recordó que el pecado es una realidad personal, advirtió que en la actualidad también se manifiesta en “auténticas estructuras de pecado de orden económico, cultural, político e incluso religioso”, tanto en contextos reales como virtuales. En este sentido, lamentó la dificultad de encontrar personas, empresas e instituciones dispuestas a admitir errores: “Qué raro es encontrar adultos que se arrepientan”.

El Papa dedicó un tramo central de su homilía a los jóvenes, destacando que, incluso en sociedades secularizadas, muchos perciben con mayor intensidad el llamado espiritual del Miércoles de Ceniza. Invitó a la Iglesia a abrirse a ellos y a reconocer sus inquietudes. “Son los jóvenes los que perciben claramente que es posible una forma de vida más justa y que existen responsabilidades por aquello que no funciona en la Iglesia y en el mundo”, sostuvo.

Tras la homilía, el cardenal Angelo De Donatis, penitenciario mayor, impuso la ceniza al pontífice, quien posteriormente realizó el mismo gesto con los cardenales y clérigos presentes en la celebración.

Con este mensaje, León XIV marca el tono de su primera Cuaresma como Papa, en un contexto internacional atravesado por conflictos armados, tensiones geopolíticas y desafíos sociales, reforzando un discurso centrado en la corresponsabilidad, la autocrítica y la renovación espiritual.