La propuesta para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales continúa avanzando en el Congreso, particularmente en el Senado de la República, donde se prevé que el dictamen sea discutido en comisiones como parte de uno de los cambios más relevantes en materia laboral de las últimas décadas.
La iniciativa busca establecer un máximo de 40 horas de trabajo a la semana, generalmente distribuidas en cinco días de ocho horas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los trabajadores y promover un mejor equilibrio entre el ámbito laboral y personal, sin afectar salarios ni prestaciones.
De acuerdo con autoridades laborales, la reforma contempla una aplicación gradual para permitir que las empresas se adapten. El plan plantea iniciar el proceso a partir de 2026, con una reducción paulatina que comenzaría con 46 horas semanales en 2027 y disminuiría dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas en 2030.
El proyecto también incluye disposiciones relacionadas con las horas extraordinarias y la protección de derechos laborales, como la prohibición de horas extra para menores de edad y el respeto a las condiciones contractuales actuales.
Aunque la jornada laboral de 40 horas aún no ha sido aprobada ni publicada en el Diario Oficial de la Federación, el avance legislativo refleja un consenso creciente sobre la necesidad de modernizar el marco laboral en México y alinearlo con estándares internacionales.
