El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adquirió bonos corporativos de Netflix y de Warner Bros. Discovery (WBD) por un valor estimado de un millón de dólares cada uno, pocos días después de que ambas compañías anunciaran un ambicioso acuerdo de fusión en el sector del entretenimiento.
De acuerdo con un informe financiero divulgado la noche del miércoles por la Casa Blanca, Trump compró dos tramos de bonos de Netflix valorados entre 250 mil y 500 mil dólares cada uno. Estas operaciones se realizaron los días 12 y 16 de diciembre, en plena reacción de los mercados al anuncio del acuerdo corporativo.
El documento detalla cerca de 200 transacciones financieras realizadas por el mandatario entre el 14 de noviembre y el 19 de diciembre. Entre ellas, también sobresale la adquisición de bonos de Discovery Communications LLC, filial de Warner Bros. Discovery, por montos similares y ejecutados en las mismas fechas que las compras relacionadas con Netflix.
Netflix y WBD anunciaron el pasado 5 de diciembre un acuerdo inicial de compra valorado en 82 mil 700 millones de dólares, estructurado mediante una combinación de efectivo, acciones y deuda. La oferta contempló un precio de 27.75 dólares por acción, que incluye 23.25 dólares en efectivo y 4.50 dólares en acciones de Netflix, además de una participación en la futura unidad Discovery Global, aún pendiente de escisión.
La operación generó una intensa reacción en la industria, con críticas desde distintos sectores y la respuesta directa de Paramount, que lanzó el 8 de diciembre una oferta pública de adquisición hostil valorada en 108 mil 400 millones de dólares. Esta propuesta incluía activos clave como estudios de cine y televisión, así como una amplia biblioteca de contenidos que alberga franquicias de alto perfil.
Tras evaluar las ofertas presentadas por Paramount, Comcast y Netflix, la junta directiva de Warner Bros. Discovery decidió finalmente cerrar el acuerdo con Netflix, consolidando una de las mayores operaciones en la historia reciente del entretenimiento global.
La revelación de las inversiones de Trump añade un nuevo elemento al debate público sobre el impacto político y financiero del megaacuerdo, en un momento en que la consolidación de los grandes estudios redefine el mapa del sector audiovisual.
