La NFL anunció que la banda estadounidense Green Day será la encargada de liderar la ceremonia de apertura del Super Bowl LX, que se disputará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La elección coincide con la conmemoración de los 60 años de historia del máximo evento de la liga.
Tim Tubito, director de eventos de la NFL, destacó el simbolismo de la decisión. “Celebrar 60 años de historia del Super Bowl con Green Day como banda principal, a la vez que honra a las leyendas de la NFL, es una forma increíblemente conmovedora de inaugurar el Super Bowl LX. Esperamos crear una celebración colectiva para los aficionados en el estadio y en todo el mundo”, señaló.
Green Day, banda originaria de California e integrante del Salón de la Fama del Rock and Roll, cuenta con cinco premios Grammy y una trayectoria que se remonta a 1986. El grupo está conformado por Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool, quienes se dijeron orgullosos de participar en uno de los escenarios más importantes del deporte y el entretenimiento global.
“Estamos muy emocionados de inaugurar el Super Bowl 60 en nuestra casa. Estamos honrados de celebrar a los Jugadores Más Valiosos que han dado forma a este deporte y cantar para los aficionados de todo el mundo”, expresó Billie Joe Armstrong, vocalista de la banda.
Además de Green Day, la ceremonia de apertura contará con la participación de Charlie Puth, Brandi Carlile y Coco Jones. En tanto, la NFL confirmó previamente que el cantante puertorriqueño Bad Bunny será el artista principal del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX.
La expectativa por la oferta musical del Super Bowl se intensificó desde septiembre pasado tras la designación de Bad Bunny, decisión que generó críticas de sectores vinculados al movimiento Make America Great Again (MAGA). La polémica creció luego de que el artista publicara en Instagram el video promocional “El 8 de febrero el mundo bailará”, que superó los tres millones de ‘likes’ y fue interpretado como un mensaje de apertura a la diversidad cultural, elevando aún más la atención sobre el evento deportivo más visto del año.
