Óscar César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”, ingresó junto con dos de sus escoltas al Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como el penal del Altiplano, luego de que un juez federal les dictara prisión preventiva por delitos de alto impacto.
El traslado se realizó bajo un fuerte dispositivo de seguridad desde la Ciudad de México hacia el penal ubicado en el Estado de México, después de una audiencia inicial celebrada por videoconferencia en instalaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).
De acuerdo con las autoridades, “El Bótox” y sus escoltas, identificados como Eder “N” y Esteban “N”, fueron vinculados a proceso por presuntos delitos de delincuencia organizada, portación de armas de uso exclusivo del Ejército, posesión de cartuchos y extorsión, entre otros cargos federales.
El presunto líder criminal fue detenido días antes durante un operativo en el municipio de Buenavista Tomatlán, Michoacán, donde también fue capturada una mujer señalada como operadora financiera de la organización. Las investigaciones señalan que el grupo al que pertenecía, identificado como Los Blancos de Troya, operaba principalmente en la región de Tierra Caliente.
Autoridades federales relacionan a “El Bótox” con actividades de extorsión a productores agrícolas, así como con homicidios, incluido el asesinato de un líder limonero en Michoacán. Su traslado al penal del Altiplano es considerado un paso relevante en las acciones contra estructuras criminales de alto perfil.
Las investigaciones continúan mientras los imputados permanecen bajo prisión preventiva en uno de los centros penitenciarios de mayor seguridad del país.
