El empresario Alejandro Germán Mondragón Camacho, apodado en redes sociales como «Lord Pádel», es buscado por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) tras una violenta agresión cometida contra un instructor deportivo en el club Alfa Pádel. El caso ha causado indignación nacional no solo por la brutalidad del ataque, sino por la aparente fuga internacional del agresor y su familia.
El pasado 19 de julio, durante un torneo de pádel recreativo, Israel Morales Hernández, entrenador deportivo, fue brutalmente golpeado por Mondragón, su esposa, su hijo, el gerente del club y al menos tres escoltas armados. El hecho quedó registrado en video y se hizo viral, mostrando al empresario gritando amenazas como “te voy a matar”, mientras la víctima era pateada en el suelo.
Morales sufrió lesiones graves, y denunció públicamente que teme por su vida. Aseguró que los escoltas usaron radios, armas y violencia física para impedir que otras personas lo ayudaran.
La FGJEM abrió una carpeta de investigación por tentativa de homicidio, con apoyo de peritos, agentes y ministerios públicos. Más de 30 elementos acudieron al club deportivo para tomar evidencia, fotografías, levantar testimonios y revisar cámaras de seguridad.
El club Alfa Pádel se deslindó de los hechos y aseguró que Mondragón no forma parte de su administración, aunque se le relaciona con otros clubes deportivos y marcas como Golden Point.
Pese a la apertura de la investigación, Mondragón logró salir del país junto con su esposa e hijo. De acuerdo con el periodista Carlos Jiménez, primero se refugió en Cancún, desde donde abordó un vuelo con destino internacional. Hasta ahora se desconoce su paradero, lo que ha intensificado el llamado social por su localización y extradición inmediata.
Mondragón es un empresario que opera en el sector deportivo y restaurantero, con presencia en Atizapán, Naucalpan y zonas exclusivas del Estado de México. Aunque no figura oficialmente como administrador de Alfa Pádel, se le ha vinculado con la dirección operativa de clubes en México y torneos en España.
El caso ha reavivado la discusión sobre la impunidad de agresores con poder económico, ya que pese a existir evidencia contundente, el acusado logró salir del país. Organizaciones civiles y usuarios en redes sociales exigen a la Fiscalía actuar con firmeza para evitar que este sea otro caso de justicia fallida.
