Explosión después del silencio: volcán en Rusia entra en erupción tras 450 años y genera alerta internacional

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Foto: RT

La tierra tembló, y el cielo se llenó de cenizas. El volcán Krasheninnikov, dormido durante más de 450 años, despertó con una violenta erupción en la remota península de Kamchatka, apenas horas después del devastador terremoto de magnitud 8,8 que sacudió la región oriental de Rusia.

Este fenómeno, que ha sido catalogado por científicos como histórico y de alta relevancia geológica, coincidió con la actividad de otro coloso: el volcán Klyuchevskoi, el más alto de Eurasia, que también presentó erupción con lava incandescente.

El Krasheninnikov no había mostrado signos de actividad desde el siglo XV. La erupción sorprendió a los sismólogos, elevando columnas de ceniza de más de 6 kilómetros y generando vapor, explosiones internas y temblores continuos en sus alrededores. Su reactivación fue registrada por el Servicio Volcánico de Kamchatka (KVERT) como un evento “extremadamente raro y de interés científico”.

Horas antes de la erupción, la región fue epicentro de un potente sismo de 8,8 grados, el más fuerte registrado en Kamchatka en décadas. Esto generó alertas de tsunami en toda la cuenca del Pacífico, incluyendo Hawái, Japón, Chile, Estados Unidos y Nueva Zelanda. Olas de hasta 5 metros golpearon áreas despobladas del litoral ruso, sin reporte de víctimas.

Como si se tratara de un fenómeno en cadena, el volcán Klyuchevskoi —uno de los más activos del mundo— también se activó. Flujos de lava descendieron por su ladera oeste, acompañados de una intensa incandescencia nocturna visible a decenas de kilómetros. Esta doble erupción en una zona sísmica refuerza la teoría de una conexión directa entre actividad tectónica profunda y vulcanismo.

Ambos volcanes se ubican en una zona montañosa y deshabitada de Kamchatka, a unos 200 kilómetros de la ciudad más cercana, Petropávlovsk-Kamchatski. Las autoridades aseguraron que no hay riesgos para la población y que el monitoreo continúa mediante satélites y estaciones sísmicas terrestres.