El gobierno federal salió a aclarar que lo ocurrido en la estación Izamal con el Tren Maya “no fue un descarrilamiento”, sino un simple “percance de vía”. En otras palabras, el vagón solo se salió un poquito del riel, como quien se tropieza con la banqueta.
La corrección técnica no impidió que en redes sociales se reviviera la famosa llamada de los llamados “amigos de Andy”, donde entre risas decían: “Cuando se descarrile el Tren Maya, ahí vamos a estar”. Pues bien, el tren no se descarriló —según las autoridades—, pero estuvo a nada de darles la razón.
El director del proyecto, Óscar David Lozano, explicó que el problema fue un cambio inesperado en la aguja que dirige las vías. El segundo bogie de un vagón se salió, sí, pero “no fue descarrilamiento”. Para muchos usuarios, la explicación sonó más a juego de palabras que a tranquilidad: ¿qué sigue, “desvinculación del riel” o “pérdida momentánea de camino”?
La buena noticia es que no hubo lesionados y los protocolos de emergencia funcionaron. La mala, para la 4T, es que Twitter (perdón, X) no perdona: en minutos aparecieron memes comparando al Tren Maya con carritos de supermercado y hasta con la predicción de los amigos de Andy, que ahora parece perseguir al proyecto como un mal augurio.
Aunque las autoridades insisten en que todo fue un “percance menor”, la oposición no tardó en recordarlo: “Cuando se descarrile el Tren Maya…” dijeron hace años. Y aunque oficialmente no se descarriló, al menos en la narrativa popular ya quedó marcado como el primer tropiezo ferroviario del megaproyecto.
