En una operación conjunta encabezada por la DEA y el FBI, autoridades estadounidenses confiscaron más de 10 millones de dólares en criptomonedas vinculadas al Cártel de Sinaloa, marcando un nuevo frente en la lucha contra el narcotráfico: el combate a su infraestructura financiera digital.
El aseguramiento, realizado en la ciudad de Miami, forma parte de la Operación Take Back America, una estrategia del Departamento de Justicia para desarticular las redes de financiamiento del crimen organizado, especialmente en el tráfico de fentanilo.
Las autoridades señalaron que el uso de monedas digitales como Bitcoin, Tether y Monero se ha convertido en una herramienta habitual del Cártel para realizar pagos, mover dinero transfronterizo y lavar ganancias. Esto les permite operar con mayor anonimato y dificultar el rastreo del dinero.
Además del decomiso en Florida, también se incautaron:
- 40 mil pastillas de fentanilo en Omaha, Nebraska.
- Armas de fuego y vehículos.
- Más de 2 toneladas de droga en polvo, incluyendo fentanilo y metanfetamina.
Durante la rueda de prensa, Robert Murphy, director interino de la DEA, y la fiscal general Pam Bondi, confirmaron la incautación y enfatizaron que este tipo de operaciones buscan no solo cortar la cadena de distribución, sino desmantelar el soporte económico del narcotráfico.
“No basta con detener cargamentos. Ahora también estamos desmantelando su economía digital”, señaló Bondi.
Este no es el primer caso en que las criptomonedas están en el centro de investigaciones al Cártel de Sinaloa. En 2023, un abogado fue acusado de lavar más de 52 millones de dólares en criptomonedas mediante empresas fantasma y contratos falsos en San Diego, California.
La DEA y otras agencias han redoblado esfuerzos para frenar la expansión del fentanilo, droga sintética que ha generado miles de muertes por sobredosis en EE. UU. El decomiso de estos activos digitales representa un avance clave en el combate integral a esta amenaza global.
