El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue diagnosticado con insuficiencia venosa crónica (IVC) luego de someterse a un examen médico reciente tras presentar una ligera inflamación en las piernas, confirmó este 17 de julio la portavoz de su campaña, Karoline Leavitt.
El equipo médico descartó cualquier condición grave como trombosis venosa profunda, problemas cardíacos o insuficiencia renal, y atribuyó los síntomas a esta condición vascular común, especialmente en personas mayores.
La IVC es una afección en la que las venas tienen dificultades para hacer retornar la sangre desde las piernas al corazón, lo que puede provocar hinchazón, sensación de pesadez, cambios en la piel y aparición de moretones.
“El expresidente goza de buena salud general y no presenta dolor ni limitaciones funcionales”, aseguró Leavitt, subrayando que Trump continúa con sus actividades normales sin restricción alguna.
Ante las especulaciones por moretones visibles en sus manos en actos recientes, la Casa Blanca aclaró que se deben al uso diario de aspirina como medida preventiva cardiovascular, y a su frecuente contacto físico con simpatizantes durante eventos públicos.
Trump fue sometido a un eco Doppler venoso bilateral que descartó complicaciones mayores. Se concluyó que la inflamación es leve y compatible con una forma controlada de insuficiencia venosa, que no representa riesgo inmediato y puede tratarse con medidas conservadoras, como:
- Uso de medias de compresión,
- Ejercicio físico moderado,
- Elevación de piernas al descansar,
- Control de peso.
Según especialistas, la IVC afecta a entre el 25 % y el 50 % de la población adulta, y su incidencia aumenta a partir de los 60 años. Si bien no es una condición grave en sí misma, su evolución debe ser monitoreada para evitar complicaciones como úlceras o trombosis.
